Como conclusión fundamental, reafirmamos que el diálogo constante entre la música y la danza es un motor esencial para la innovación docente. Desde la UAM, impulsamos estas líneas de investigación para asegurar que la formación que ofrecemos responda a las necesidades de un entorno profesional dinámico y complejo, donde la capacidad de adaptación y la visión integral son competencias clave. En definitiva, la jornada demostró que la unión y la colaboración constante son el camino hacia un futuro artístico y académico más cohesionado